domingo 16 de septiembre de 2007

Recibe beca de PFLAG por su trabajo y su historia


Víctor M. Cruz fue expulsado de su propio hogar por su madre a los 15 años cuando le dio la noticia que era gay. Estuvo en limbo por un año en la casa de un amigo mientras una alma justa decidió extenderle la mano al adoptarlo.


Cruz es uno de muchos jóvenes que tienen que superar gran adversidad social al formar parte de dos minorías, su grupo étnico y su orientación sexual.

"Definitivamente es más difícil para nosotros porque tenemos que afrontar dos espadas. Somos parte de una minoría que muchas veces ni es conside-rada una minoría, y lidiamos con una opresión duplicada. Es difícil salir adelante", dijo Cruz.

Por su parte, el joven tuvo que vivir en una realidad en la cual su madre no fue capaz de dirigirle la palabra por casi tres años ya que su cultura es muy distinta, según Cruz.

"La cultura hispana es muy tradicional y es dirigida en gran parte por la Iglesia Católica. A ella le preocupaba mucho lo que la gente dijera, y nuestros familiares eran muy religiosos", comentó. Aunque Cruz nació en Nogales, Sonora, él y su familia se mudaron a Tucsón antes de que cumpliera su primer año, y siguieron siendo muy conservadores a pesar de estar rodeados por una cultura más liberal.

Cruz dice haber cambiado de ambiente radicalmente después de ser adoptado, ya que su nueva guardián (tutora) era muy condescendiente en todo.

Aún así no llegaron a tener una relación emocional, ya que la adopción fue más como un favor que le hizo hasta que él consiguió su primer trabajo a los 16 años.

Cruz luego se mudó con su nueva empleadora, para después iniciar sus estudios superiores en Northern Arizona University en Flagstaff, donde actualmente está completando su tercer año en Español y Sociología.
Hoy con 21 años de edad, Cruz cuenta que durante todo este tiempo, encontró fuerzas y ánimo para sobrepasar todos sus obstáculos al formar parte de distintas organizaciones.

Él fue miembro de Wingspan, una organización que se dedica a mejorar el ambiente de Tucsón para la gente gay, lesbiana, bisexual y transexual, este grupo de individuos es conocido en Inglés por las siglas de LGBT.

También formó parte de GLSEN, que significa Gay, Lesbian y Straight Education Network, una organización nacional que fomenta el respeto de toda clase de minorías en el campo escolar, donse Cruz se dedicó al alcance comunitario.

Cruz actualmente forma parte del grupo universitario llamado PRISM, siglas que significan People Respecting Individuals and Sexual Minorities, el cual también promueve el respeto entre las personas. Cruz tuvo roles muy activos en estas organizaciones y hasta tuvo algunas posiciones de liderazgo.

Fue la combinación de su atribulada historia, su participación en organizaciones, y sus esfuerzos de superación, que le llegaron a brindar frutos.

La sucursal local de la organización PFLAG, Parents, Families and Friends of Lesbians and Gays, dedicada a ayudar a gays, a sus amigos y familiares, le ha otorgado una beca de mil dólares en dos ocaciones distintas.

Cruz agradece que existan organizaciones que ofrezcan apoyo social, no solamente mo-netario, porque pueden llegar hacer una gran diferencia en la vida de algunos.

"(Las organizaciones) ayudan a que la gente lidie con la adversidad en la sociedad, empezando por la propia familia y crean un ambiente más aceptante. Mi madre biológica ya es capaz de hablarme de mi sexualidad", dijo y agregó que estaba específicamente agradecido por esto a PFLAG.