jueves 4 de octubre de 2007

Declaracion de Montevideo sobre Familias Diversas



Nosotras y nosotros, padres, madres y familiares de hijas e hijos lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y heterosexuales, y lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales, varias y varios de las y los cuales también somos padres, madres, amigos y aliados, reunidas y reunidos en Montevideo, Uruguay, en la Tercera Convencion de la Asociación Internacional de familias por la Diversidad Sexual “Unidad familiar en la Diversidad”, y primer espacio de encuentro de Padres y Madres lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales, deseamos celebrar la diversidad de nuestras familias.

Asimismo las madres y padres pedimos:

* Que nuestras hijas e hijos, lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y heterosexuales puedan acceder a todas las oportunidades laborales, educativas, de salud, vivienda y seguridad entre otras sin ningún tipo de discriminación-

* Que los Estados promuevan legislaciones que garanticen la protección social y legal de todas las familias, y el acceso pleno a estos derechos.-

* Que se promuevan acciones para que las familias y las escuelas sean espacios de inclusión y no de discriminación y violencia. -

* Que nuestros Estados garanticen, en el marco de las Convenciones y Tratados internacionales, así como el marco de la Organización Mundial de la Salud, los derechos de nuestras hijas e hijos para que construyan y vivan su identidad y expresión de género con plenos derechos.- Que nuestros Estados garanticen el acceso a información clara y precisa en diversos ámbitos a través de educación en sexualidad desde una perspectiva que contemple las diversas orientaciones, identidades y expresiones de género.-

* Que se promuevan acciones que permitan combatir la homo, lesbo, bi y trans fobia de las cuales nuestras familias en general, y nuestras hijas e hijos en particular son victimas. - Repudiamos toda legislación que en diversos países de Ibero América criminaliza a sus habitantes por causa de orientación, identidad y expresión de género, en especial en los casos de Nicaragua, Panamá y Jamaica que penalizan la sodomía.- Y promoveremos ante los organismos que correspondan que 2010, ano en el cual se desarrollara la Cuarta Convención, sea declarado “Ano de las familias diversas contra la homo, lesbo, bi y trans fobia”

Por ultimo- Padres, madres y familiares hemos vencido y superado el miedo, la vergüenza, la culpa y la violencia de que nuestras hijas e hijos y nuestras familias hemos experimentado.-

Todo esto lo hemos hecho por el amor que sentimos hacia ellas y ellos y con el horizonte primordial de garantizar su felicidad y realización plena

CELEBRAMOS LAS DIVERSIDADES DE NUESTRAS FAMILIAS

El Estudio de Caitlin



Por Gabriel Oviedo – Montevideo (Enviado Especial SentdoG.com)

En el marco de la III Convención de Familias por la Diversidad Sexual, la Dra. Caitlin Ryan presentó un adelanto de su trabajo “Proyecto en Familia”, el cual es una investigación comunitaria realizada entre jóvenes hispanos LGBT en California.

Este el primer estudio a fondo que existe sobre adolescentes LGBT y sus familias. Esta investigación también es innovadora en que examina los efectos que tienen la aceptación y el rechazo familiar en individuos LGBT sobre su salud, salud mental y bienestar.
El trabajo fue elaborado para la Universidad Estatal de San Francisco, en base a más de 425 encuestas. “Y los datos obtenidos fueron apabullantes”, dice la doctora Ryan mientras muestra datos en diapositivas.
“Llegamos a conclusiones que ya sabíamos, pero no había un dato científico: el rechazo familiar afecta la salud mental de cualquier persona gay, lesbiana o transgenero”; indica.

Y agrega que “hemos visto como en los últimos años la edad en que los niños y niñas se identifican como LGB ha bajado considerablemente, y continúa haciéndolo. Por eso es necesario trabajar con ellos. Los médicos pediatras jamás preguntan a sus padres por la posible orientación sexual de sus hijos e hijas, y eso es un error grave que debería corregirse”.

“No se imaginan el impacto que causa el rechazo familiar, llevando a índices muy altos la opción del suicidio, el uso de drogas y una marcada tendencia agresiva, que aquellos que han sido aceptados en su seno familiar”, dice preocupada.
El equipo del Proyecto lo integran Caitlin Ryan, la Coordinadora del Proyecto, la Coordinadora del Proyecto, Wendi Williams, y la Socia de Investigación, Jorge Sanchez, Rafael Dìaz, Wendi Williams y la Socia de Investigación, Teresa Betancourt.

Estudiantes de la Universidad en el proceso de completar su licenciatura o maestría trabajan en el proyecto como estudiantes practicantes, voluntarios, completando sus materias electivas, tesis y experiencias culminantes. Los estudiantes trabajan como parte integral del equipo de investigación y reciben capacitación intensiva en: la gerencia de una beca y la coordinación de un proyecto; alcance y colaboración con la comunidad; los métodos cualitativos y cuantitativos y análisis de la investigación; y desarrollan habilidades para entrevistar y reclutar participantes, administración de la investigación y habilidades en escritura. Los estudiantes reciben capacitación por medio del Programa para Estudiantes Practicantes en el Instituto César E. Chávez CCI's InternshipProgram bajo la dirección de Caitlin Ryan.

La Dra. Caitlin Ryan es trabajadora social clínica que ha dedicado sus estudios a la salud física y mental de mujeres lesbianas y hombres gays desde los años 70 con un enfoque en la salud mental y física de los adolescentes gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros (LGBT) en el contexto familiar, escolar y la comunidad. Colaboró en el desarrollo de servicios comunitarios relacionados a SIDA para lesbianas y gays.

Su trabajo en el campo de salud mental, física y sobre el SIDA en la comunidad LGBT fue reconocida por muchas instituciones de profesionales que incluyen La Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, La Asociación Nacional de Personas con SIDA y El Centro de Salud e Investigación de Lesbianas de la cual recibió el premio “La Mejor Investigadora del Año” por su trabajo pionero en salud de lesbianas.
Los resultados del estudio serán publicados en breve.

Historias de madres, padres e hij@s










Por Gabriel Oviedo – Montevideo (Enviado Especial SentidoG.com)

La III Convención de la Asociación de Familias por la Diversidad que se desarrolló en Montevideo dejó en claro que las familias diversas existen, y que no pueden negarse aunque haya gente de diferentes colores políticos y religiosos que lo pretendan.
En esta reunión no solo participaron padres y madres de gays, lesbianas y transexuales, sino también padres que a su vez pertenecen al colectivo GLTB, y sufren por si mismos y por el temor a la discriminación o rechazo que su propia sexualidad pueda ocasionarles a sus hijos frente a la sociedad.

La pluralidad de historias que dejaron su testimonio en los diferentes talleres que se realizaron a lo largo de los cuatro días de duración del Encuentro, podrían dar lugar al mayor libro familiar jamás escrito.

Hasta ahora solo eran conocidas las historias de madres y padres que ante la desinformación acudían a grupos para poder ayudar a sus hijos, o en muchos casos para compartir las experiencias con otros padres.

Estela Maris, de Argentina, cuenta que siempre supo que su hija era lesbiana, “porque siempre se mostró mas inclinada a los juegos de nenes, y porque siempre se consideró diferente”.

Lo mismo cuenta Inés Loyola, del grupo “Madres en Acción” de Chile, que siempre supo que su hijo era diferente, “y lo curioso es que estoy aquí no solo para luchar por los derechos de mi hijo, sino que los amigos de él me llevaron a hacer algo por ellos. Cuando conocí algunas historias no podía quedarme de brazos cruzados”, indica. Por eso Inés decidió “acompañar a mi hijo a los boliches y hacer un trabajo de campo. Además de verlo actuar, y de hacerle sus trajes”.

Para Pablo Ortiz, de México, su necesidad pasaba por tener una familia, ya que como contó a SentidoG.com, “vengo de una familia disfuncional. Mis padres me abandonaron, y me crié solo. Hace 18 años que convivo con Emilio (Pérez, su pareja) y sentí que era la hora de tener hijos en la familia. Y así aparecieron en nuestra vida Citlaly (12), Malinall (10) y Yolotzi (de 8). Una de ellas no tenia esperanzas de vida, estaba al borde de la desnutrición. Y logramos recuperarle la salud”, dice emocionado.

Sin embargo, la nicaragüense, afro descendiente y madre lesbiana, Evelyn Flores, cuenta su historia con mucho dolor. “Es muy duro vivir en Nicaragua, pero a la vez es muy energizante porque cada día te enfrentas al desafío de vivir y superarte. Es una cultura machista y religiosa. Y pese a que existió una revolución, nada ha cambiado socialmente y culturalmente en materia LGTB”.

Y agrega que “he tenido que vivir en el closet, me asusté mucho cuando en la televisión pasaron un informe de una militar lesbiana, y el escándalo que eso produjo”.

Evelyn es madre de dos hijos de 9 y 5 años, y ella decidió tenerlos “porque sentía la necesidad de hacerlo”, nos confiesa. “Con mi familia ha sido un rolo. A la única que le pedí respeto fue a mi mamá y que me ayude en la crianza de los niños. Es muy difícil tener un empleo estable si eres gay, lesbiana o transexual en Nicaragua”.

Irma Anhalt, del grupo de madres de México, cuenta que alguna vez sintió temor por su hija. “Ser mujer, lesbiana y judía no iba a ser fácil. Sin embargo ella no me lo dijo inmediatamente, hasta que llegó el día y pudimos hablarlo. Por eso estoy aquí, para que otros padres y madres hagan lo mismo. Acercarse a sus hijos es lo mas bonito que puede sucederle a una persona”, dice emocionada.

Albert Arcarons, Presidente de la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad, junto a Carme Rabadá, su esposa e integrante de la agrupación AMPGYL de España, son padres de cuatro hijos “y uno de ellos es gay. Y lo apoyamos y nos hemos dado cuenta lo importante que es cuando hay unión familiar y ninguno de ellos es diferente. Los padres y madres deben de salir del closet junto a sus hijos”.

Albert dice que se sintió muy culpable cando vio el daño que le había hecho a su hijo gay y que “lo había metido en el closet, y con el adentro, le había dado un par de vueltas a la llave. No es justo. Estamos convencidos que un mundo mejor es posible y los padres debemos liderar ese cambio para que nuestros hijos e hijas sean libres de amar a quien se les antoje, y adoptar si lo desean”.

Fernando Frontan, activista gay uruguayo, cuenta que con su pareja tienen “como cinco hijos de cariño. Uno de ellos hasta nos presentó a una pareja, que nos decía suegros!!!”, bromea.

Los “hijos de cariño” se multiplican en las historias, pero sin lugar a dudas el mayor de los ejemplos es el de Nila Marrone, Presidenta de PFLAG, que descubrió que debía hacer algo para entender a su sobrina. “Cuando ella me confesó que era lesbiana, no sabia que hacer. Su madre quería enviarla a terapia. Claro que no es la misma reacción la de un padre o madre de quien no lo es. Así que le sugerí a la madre que leyéramos, nos informáramos y luego hagamos. Ahí decidí que la iba a poyar y fue cuando me convertí en activista, porque sentía que había hecho mucho daño antes a un grupo de gente de la cual no sabia nada, y eso me parecía una injusticia”.

Nila dice que llegó a PFLAG cuando se jubiló como profesora, ya que “perdía a todos mis hijos que eran mis estudiantes”. Allí conoció a Frank. “Apenas sonreía. Me dijo que era gay. Antes no hubiera sabido que hacer, pero ahora podía ayudarlo. Y nos hicimos amigos. Ahí reaccioné que hacer. Fui la primera latina en integrar el grupo de PFLAG y armé un grupo hispano y realicé un estudio sobre el vocabulario de aceptación”.

Nila ha hecho un enorme trabajo por los hijos e hijas LGB y también por los padres. Y con mucha emoción, nos cuenta que agradece siempre que la vida “me haya puesto en el camino a las personas GLTB, porque me han vuelto mas comprensiva y mejor persona. Y mucho mas aun, por sus historias, me han enseñado el verdadero valor de las palabras Orgullo y Coraje”.

Discurso de Fernando Frontan en la Junta Departamental



“Desde la diversidad y en la diversidad nos formamos y es la diversidad uno de los ejes de la educación democrática. La diversidad no es solamente una realidad factica sino deseable. El respeto a la diferencia exige tolerancia. El sentido de la justicia exige la superación de las discriminaciones”.

Estas palabras de Paco Jiménez, se ponen a tono con nuestra discusión del día de hoy: Familia, Democracia y Diversidad. Porque necesitamos superar la exclusión, las “fobias” a lo diverso: al racismo, a la xenofobia, la misoginia, la homofobia… y hacer de nuestra sociedad un lugar de encuentro y convivencia solidaria. Fíjense que según los datos de la Encuesta Nacional de Hogares, de todas las familias uruguayas, solo un 30% responden al modelo tradicional –mamá, papá, hijos-. Prender considerar “la familia” como un único modelo a la luz de estos datos estadísticos, significa negar la realidad objetiva, existente entre nosotros. No ver a un 70% de las familias significa excluirlas de sus derechos, del reconocimiento y el amparo que la sociedad debe darles por mandato constitucional, y en consecuencia esta actitud debilita la convivencia democrática que debiera basarse en la justicia y la equidad.

¿Está a riesgo la institución familiar porque la consideremos diversa? Sencillamente, no. No porque, como el devenir de la realidad, el modelo tradicional de la familia ya no puede –no se realmente si en algún momento pudo- contener en un formato único todas las posibilidades del nucleamiento primario de los seres humanos; ni tampoco contemplar, ni resolver, a través del mismo, todas sus demandas y necesidades… ninguna institución podría hacerlo, por mas perfecto que fuese su diseño.

¿No debiéramos reformularnos la pregunta? ¿Por qué no concentrarnos en los contenidos de los vínculos familiares más que en los formatos? ¿Por qué no valorar lo esencial de las relaciones familiares, como el motor sistémico, antes que la estructura funcional?

En realidad no existe “la familia” sino la posibilidad de agruparnos “en familia”: muchas, diferentes, todas únicas e irrepetibles… Debiéramos pensar en crear las condiciones para que cada persona, con su diversidad, pudiera tener ese espacio básico de contención, reconocimiento de su identidad, cuidado, respeto, donde se sienta querido por ser quien es. En realidad debiéramos dar prioridad a la calidad de los vínculos filiales, basando los mismos en el amor incondicional, porque es lo único que verdaderamente da vida a las relaciones humanas… el estuche solo contiene, el valor está en el contenido. Y el contenido de las familias debiera ser la calidad de sus vínculos y no el formato de su nucleamiento.

Está a riesgo la familia, cuando los valores que hacen a su contenido no ocupan el lugar esencial y son cambiados por oros que destruyen, en su efecto, la calidad de los vínculos que la constituyen.

No está a riesgo la familia por las nuevas formas de agrupamiento… Mentira que una madre sola con sus hijos, o dos hermanos ancianos. O las parejas del mismo sexo –con hijos o no-, o un grupo de amigos que deciden compartir la vivienda, o las parejas libres que rehúsan el matrimonio institucional, o aquellas que deciden no engendrar hijos… ponen a riesgo “la familia”. Lo que pone a riesgo la institución familiar son “los fundamentalismos tradicionalistas”, cuando pretenden imponerse a la diversidad humana que compone una sociedad. Lo que pone a riesgo la institución familiar es la violencia domestica, el abuso físico, sexual o emocional entre los miembros, el egoísmo, el ausentismo de los padres, la falta de compromiso o de dialogo o de afecto, la discriminaron… esto es l que destruye, violenta, mutila, cautiva, crucifica, lapida, lacera, asesina a la unidad familiar.

Quienes hemos sufrido alguno de los efectos nocivos del modelo impuesto como único, estamos pensando y trabajando en torno a otro paradigma: la unidad familiar en la diversidad.

Nuestras familias: nuestras madres, nuestros padres, nuestras hermanas y hermanos, han tenido que enfrentar y superar el duelo que les infringe darse cuenta que la heterosexualidad no es la única norma de la sexualidad y que ésta no puede ser la regla para conservar la unidad familiar. Nuestras familias han tenido que aprender que es el amor incondicional lo único que puede liberarnos de la cautividad del prejuicio, del rechazo, del odio. Nosotros mismos, como GLTB, hemos tenido que inventar, creativamente, nuestros propios modelos de familias, debiendo trascender el modelo tradicional y lo hemos aprendido porque hemos recuperado lo esencial de la familia: los vínculos basados en el amor. Y así es que constituimos con nuestras parejas auténticos espacios de contención afectiva, proyectos de vida, ámbitos solidarios de convivencia. Algunas y algunos de nosotros hemos sumado a nuestras “familias” las hijas o hijos de vínculos anteriores; otros hemos adoptado de manera afectiva, algunos de manera legal; muchas mujeres lesbianas por medios de técnicas de reproducción asistida engendran a sus hijas e hijos… Hoy entendemos que es el tiempo de dar lugar a nuestras familias en la sociedad obteniendo de ella los mismos derechos, oportunidades y protección que tienen el resto de las familias que forman ese privilegiado 30%.

Discurso de Nila Marrone en la Junta Departamental



Estamos muy agradecidos al Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Prof. Gabriel Weiss por la generosa colaboración y cordial bienvenida de parte de él, otros miembros de la Junta y muchas personas voluntarias uruguayas. Nos iremos con un recuerdo muy preciado de la hospitalidad de este país. Es un honor para nostras y nosotros estar en la Junta Departamental a favor de nuestros hijos e hijas lesbianas y gays, bisexuales y transgeneros que nosotros llamamos LGTB.

La seguridad de todos los niños y jóvenes en las escuelas es uno de los temas que mas preocupa a nuestra asociación internacional de familias por la diversidad sexual y a las organizaciones que la componen.

Tal vez el desafío mayor en los planteles educacionales de primaria y secundaria sea el hostigamiento verbal y agresión física hacia los niños y jóvenes percibidos como diferentes. Este no es un problema nuevo. Venimos arrastrando e ignorando esta situación desde hace mucho. Tengo conocimiento directo que esto ocurre en Hispanoamérica, España y los Estados Unidos, y seguramente también en otras partes del mundo.

En recientes estudios realizados con la participación de mi organización (PFLAG – Padres, Madres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Gays) en la Ciudad de Nueva York, quedó claro que los grupos de niños y jóvenes mas hostigados son aquellos percibidos como lesbianas, gays, bisexuales y transgeneros, además de los discapacitados y los asiáticos. Los insultos mas usados contra todos ellos son insultos anti-gays (el equivalente en español serian maricon, marimacho y otros similares).

Ustedes se preguntarán ¿Por qué los niños discapacitados y los asiáticos? Simplemente porque los otros niños los perciben como débiles, vulnerables, pequeños y delgados. En el caso de los asiáticos, porque no tienen un comportamiento agresivo por razones culturales.

Como madres y padres nos preocupa el hostigamiento de nuestras hijas e hijos por su orientación sexual o expresiones diversas en el género. Queremos para ellos la misma seguridad y protección que los demás niños.

La diferencia mas triste con respecto a estos niños y jóvenes acosados es que mientras prácticamente todos los niños de nuestro estudio reciben el apoyo fuerte y decidido de sus padres, familias, iglesias y su comunidad, no siempre es el caso de los niños y jóvenes que se identifican como gays, lesbianas, bisexuales y transgeneros. Muchos de ellos (victimas de hostigamiento homofobo) no han revelado su orientación sexual minoritaria a sus familias y se sienten completamente solos, aislados, desamparados, sin tener a quien pedir ayuda.

Para ellos la escuela es una guerra sin cuartel donde son el marco de ataques de compañeros y hasta de maestros y del personal escolar. Este ambiente de constante inseguridad priva a nuestros niños de uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a educación en escuelas seguras donde la protección, seguridad, igualdad y respeto sea para todos los alumnos.

No es de sorprenderse que las consecuencias del acoso verbal y físico sean muy graves: abandono de los estudios, comportamiento sexual arriesgado, uso de drogas o alcohol y hasta el suicidio.

Dado que los medios contemporáneos (televisión, cine, revistas, internet) ofrecen muchos modelos positivos de la homosexualidad y, recientemente, de la transgeneridad. Los niños de orientación sexual minoritaria y de expresión genérica atípica se reconocen y se aceptan como son a una edad mas temprana que en años pasados. Hoy en día está entre los 12 y 14 años. Esto está obligando a padres, madres y tamben al personal escolar a dar información verídica, entrenamiento y apoyo. Los lideres políticos (algunos de ellos abiertamente gays), con el empuje y apoyo de la comunidad LGBT y sus familias han logrado que se promulguen leyes que protejan a estudiantes contra la discriminaron y el hostigamiento homofobo. Esto está ocurriendo en muchas partes del mundo occidental.

Se ha progresado bastante en el campo de las “escuelas seguras” durante los últimos diez años en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, pero todavía queda mucho por hacer. Nuestra Convención agrupa a muchísimas familias cuyos padres y madres creen que es nuestra responsabilidad fundamental no solamente aceptar y apoyar a todos nuestros hijos e hijas tal y como son, sino luchar por la igualdad y los derechos de todos ellos. Esta Convención es una prueba de que poco a poco podemos cambiar el mundo a uno mejor y más justo por el bien de todas las familias en toda su diversidad, así como lo están haciendo ustedes.

Discurso del sexologo Luis Perelman en la Junta Departamental



A quienes nos dedicamos profesionalmente a la investigación en temas de sexualidad humana, a la educación y capacitacion en sexualidad, a la terapia sexual en todo el mundo, nos alarma el daño que hacen hoy la homofobia, la bifobia, la transfobia en la familia, en la sociedad, en la salud de millones de personas GLTB, sus familiares y amigos. Nosotros conformamos la Asociación Mundial para la Salud Sexual, conocida como WAS.

La Organización Mundial de la Salud con el apoyo de la WAS produjo un documento técnico primero basado en el trabajo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este documento hace recomendaciones para la acción en materia de promoción de la salud sexual. Hoy en día se consideran igual de importantes la salud mental, la salud fisica y la salud sexual.

¿Qué es la salud sexual?

Ya hay un consenso de definición a nivel mundial. Es un estado físico, emocional, mental y social del bienestar relacionado con la sexualidad. No es solo la ausencia de enfermedad, disfunción o discapacidad. La salud sexual requiere una actitud positiva y respetuosa a la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias seguras y placenteras, libres de coerción, discriminación o violencia. Para lograr la salud sexual, y mantenerla, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y cumplidos.

¿Qué es la sexualidad?

Se refiere a una dimensión fundamental del hecho de ser humano, basada en el sexo, incluye a las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva, el amor y la reproducción.

En este documento quedan aclarados y acordados los conceptos de sexo, identidad sexual, orientación sexual, identidad de género, y nos ayudan a entender la diversidad de formas de ser, de expresarse, de identificarse, de las combinaciones entre ellas reflejo de la natural y sana diversidad de los seres humanos referente a la sexualidad.El tener un cuerpo de macho o hembra, ser hombre o mujer, expresar lo masculino o femenino encuentra toda la gama de combinaciones y tonalidades.

Dentro de esta diversidad sexual hay por supuesto diversidad de personalidades, y de caracteres.

Cuando hablamos de derechos sexuales, estos derechos incluyen el derecho de elegir a la pareja, el respeto a la integridad de la persona, el derecho a la educación en la sexualidad basada en información científica, el de tener una vida placentera, satisfactoria y segura en sus relaciones.

La homofobia como odio equiparable al racismo, al antisemitismo, a la xenofobia, atenta directamente a estos derechos básicos. Esa homofobia la hemos aprendido muy bien, en los chistes, en las palabras que hacen caricatura, burla, que reflejan la violencia del machismo y una pretendida superioridad y dominación de la heterosexualidad, o retratando la diversidad de orientaciones e identidades como una amenaza, una vergüenza, una tragedia. Sin proponérnoslo, somos cómplices de un gran abuso emocional, estamos promoviendo el terror no muy lejano al nazismo y la inquisición. Nosotros estamos decididos a que esto no continúe.

Hoy como nunca, después de avalanchas de estudios, investigaciones, teorías, sabemos que: Ni la orientación sexual homosexual o bisexual, son una enfermedad, no se eligen, no se “pegan”, no hacen en si daño a las personas o a la sociedad. Se refieren simplemente a con quien quiero establecer una pareja. No están peleadas con el deseo de formar parte de una familia o tener hijos. Es la homofobia, la transfobia la que engendra violencia, terror, miedo, paranoia. Este es el problema con el que debemos luchar, empezando por reconocer la diversidad, que es a presidentes como el de Irán, a ciudades y familias les es conveniente hacer como que no existe ese gigantesco “elefante color arcoiris”. Y cada vez verificamos mas que la transexualidad y el transgenerismo son un tema igual.

Aunque en muchos países hay cambios fundamentales en las leyes y el reconocimiento de los derechos humanos de las personas del colectivo LGTB, aun nos falta vencer el origen de la homofobia que se da en el núcleo básico de la sociedad: la familia, donde por definición debería imperar el amor incondicional, el sentimiento de unión y apoyo, de la gente con quien mas se cuenta, la que nos cuidó desde que nacimos o fuimos adoptados.

En el fondo estamos hablando de historias de vida, por eso los testimonios de madres y padres con hijos gays y lesbianas, madres y padres lesbianas y gays son tan poderosos e importantes, y tienen un efecto más profundo y rápido de sensibilizar a la realidad. Estas familias que han vencido el miedo, el tabú, y están educando y sensibilizando a otros.

Dejemos de tener miedo de lo que hay que celebrar y apreciar y de lo que no hay nada que hacer al respecto mas que dejarlo ser, aprendamos a cuidarnos de la violencia, a combatir la injusticia y la pobreza, el medio ambiente. Por eso es tan importante la promoción de la educación y la cultura de la sexualidad basada en conocimiento científico, teniendo como valores fundamentales el respeto a los derechos humanos que incluyen los derechos sexuales desde la más tierna edad, adecuada a cada nivel.

Los niños y niñas aprecian cuando no se les engaña. Ojalá lleguemos al momento en que podamos transmitirle a los hijos: yo no te voy a decir cual debe ser tu orientación o identidad sexual, u me lo vas a compartir cuando gustes, yo te voy a querer siempre. Yo quiero que seas feliz, que ames la vida y la disfrutes. Eso es la sexualidad, son historias de vida. Vemos en este sentido el inmenso poder que tienen las madres y los padres, de acompañarlos, ayudarlos a enfrentar las dificultades de la vida, a tener mas autoestima, a atener sentido de vida, salud en toda la exención de la palabra, finalmente a ser mas felices.

Eso no tiene que ver con ideología, doctrina, de la misma manera que no cuestionamos el que la Tierra no es plana, que no es el centro del Universo, que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, que la Luna no es de queso. Por eso es interés del Estado, quien tiene la obligación de cuidar la integridad de todos sus habitantes, por eso es de interés nacional y mundial.

Discurso de Albert Arcarons en la Junta Departamental



Soy Albert Arcarons, Presidente de la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual y vocal de la Asociación de Madres y Padres de Gays y Lesbianas del Estado Español.

Agradezco estar aquí en Montevideo y especialmente en la Junta Departamental, de tener la posibilidad de decirles lo que siento como padre de 4 hijos que uno de ellos es gay.
Es inadmisible que, lo poco que me enseñaron sobre la sexualidad afectiva no fuera cierto, y por este motivo mi hijo haya tenido que encerrarse en el closet, y yo, su padre, le haya dado un par de vuelas a la llave.
Ahora que me doy cuenta del daño que hemos hecho a todos los homosexuales, no puedo callar, y tenemos que procurar que ningún otro niño o niña tenga que pasar por lo mismo.
Espero que dentro de poco, igual que ahora está penalizado el mobbing empresarial y el bullyng en las escuelas, esté penalizado el rao homofobico dentro de la familia.

Si, señoras y señores, el padre o la madre que encierra a su hijo o hija en el closet merece ser castigado por la ley. Ya que la mayoría de las veces los maltratos psicológicos son peores que los físicos.

Pero para que esto se pueda llegar a hacer, primero hay que educar a los padres y madres y a la sociedad, contándoles la verdad sobre lo que es el sexo, el género, la orientación y la práctica sexual, hay que decir las cosas por su nombre y tal como son.

Tiene el mismo derecho a amar y ser feliz mi hijo gay que mis otros hijos heterosexuales, tiene el mismo derecho de pasear por la calle tomado de la mano de la persona que ama mi hijo gay que los otros tres.

Todas las personas tienen el mismo derecho a amar y ser felices, a tener un proyecto de vida en familia y con hijos, si lo desean.

La OMS ya hace años que eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades.
Lo que si creo que continúa siendo una enfermedad es la homofobia, ya que el problema no es la homosexualidad sino la homofobia, y como tal hay que vacunar a la sociedad contra ella. Y la única vacuna existente es la educación, empezando desde la escuela primaria.

Como dice nuestra presidenta de la Asociación AMPGYL, Esther Nolla, debería de haber un gay o una lesbiana en cada familia, ya que entonces la sociedad sería muy distinta, y no existiría la homofobia.

A mi, personalmente, que uno de mis 4 hijos sea gay, me ha hecho mejorar como persona, soy mas respetuoso, comprensivo y admito mucho mejor la diversidad. Les invito a probarlo, y espero que muy pronto toda la sociedad pueda ser igual.